Diane, una joven voluntaria proveniente de Francia, llegó a León con el corazón dispuesto a servir. Durante mes y medio, participó activamente en el Proyecto Tejido de la Vida, una iniciativa que trabaja en diversas comunidades, enfocándose en el empoderamiento de mujeres y la educación. Diane no solo colaboró en la planeación de la misión educativa de verano, sino que también compartió momentos significativos con las personas de las comunidades, aprendiendo y creciendo junto a ellas. Su experiencia nos muestra cómo el voluntariado puede ser una vía poderosa para transformar realidades, tanto de quienes reciben como de quienes ofrecen su servicio. Diane regresó a su país con la alegría de haber dejado una huella en León y con el corazón lleno de gratitud.
“Sembrar desde el corazón”: testimonio de voluntariado en la Granja Hogar de Chihuahua
El voluntariado es una oportunidad para descubrir quiénes somos, qué podemos ofrecer y cómo, desde lo cotidiano, podemos contribuir a un mundo más justo y humano.






