Al acercarnos a la Fiesta del Sagrado Corazón, queremos compartir un texto que sigue iluminando nuestra vida y misión más de cuarenta años después...
El Corazón de Jesús es un corazón abierto, que fue traspasado en la Cruz. Penetrar en el Corazón de Jesús significa adentrarnos en el misterio del amor fiel y misericordioso de Dios, pero también en las heridas abiertas de un mundo que necesita ser liberado, recreado y reconciliado. Jesús se encarnó, se hizo humano, y entrar en su costado abierto sólo se verifica si “entramos” en la realidad sufriente, y ahí buscamos sanar y reparar.
Por eso, el símbolo de la Sociedad del Sagrado Corazón es un corazón abierto que tiene adentro al mundo.


