Preguntas frecuentes

Aquí tratamos de responder algunas de las preguntas más frecuentes en la búsqueda vocacional, selecciona la que desees para leer la respuesta. Si tienes alguna duda particular o quieres profundizar sobre algún tema puedes escribirnos y con gusto te responderemos.

Lo primero que necesitas es entrar en contacto con alguna rscj (Religiosa del Sagrado Corazón) para empezar un proceso de acompañamiento. Es decir, una serie de entrevistas en las que puedas irte aclarando y que nos conozcamos mutuamente.

Normalmente, invitamos a conocer algunas de nuestras comunidades y también a compartir algunas experiencias con nosotras: misiones de verano o de Semana Santa, grupo de oración etc.

También tendrías que asistir a algunos de los retiros que organizamos, para que te conozcas mejor a ti misma y vayas descubriendo lo que Dios quiere de tu vida.

Este proceso es para mujeres jóvenes que hayan terminado al menos la preparatoria y que estén en búsqueda. No significa necesariamente que al final decidan entrar a la vida religiosa.

A diferencia de lo que casi siempre nos imaginamos, Dios no nos llama “desde afuera”, pasando por encima de nuestros deseos o sueños. Más bien es al revés: son nuestros deseos más profundos, nuestros sueños más locos, los que expresan esa vocación, que Dios alimenta y acompaña.

A veces, el proceso inicia con la pregunta: ¿será eso para mí? ¿y si yo…?  A veces, a partir de un deseo de servir a los demás “de tiempo completo”. O de una experiencia de Dios muy fuerte. Algunas, incluso, han iniciado el proceso por curiosidad.

Si tienes la inquietud de si la vida religiosa pudiera ser para ti, tal vez ya hay “algo”. Vale la pena que te des el espacio para responder a tus preguntas.

No. Hasta antes del Concilio usábamos un hábito negro, que habrás visto en las imágenes de Santa Magdalena Sofía. Pero hace muchos años que elegimos vestirnos sencillamente, usando como único distintivo nuestra cruz y anillo.

La Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús se encuentra 41 países de todos los continentes.

En la Provincia México tenemos 12 comunidades, en los estados de Chihuahua, Nuevo León, San Luis Potosí, Guanajuato, Jalisco, Guerrero y el Distrito Federal. 

Lo ideal es tener entre 22 y 30 años, aunque puede haber excepciones.

Bueno, no es que una entre pensando en cuándo se va a salir. Los primeros años en la vida religiosa son para confirmar el discernimiento: al inicio, los años de candidata y novicia, y después de los votos, la vida “común y corriente” en una comunidad. Por eso, los primeros votos se hacen por 6 años.

Después de estos años, si nos sentimos confirmadas, contentas, prometemos permanecer en la Sociedad del Sagrado Corazón para toda la vida, haciendo los votos perpetuos.

Vivimos de nuestro trabajo, pero ponemos en común todo lo que ganamos, de manera que no importa quién percibe mejor salario, sino lo que cada una necesita, tratando de llevar una vida sencilla.

Cada una tiene su espacio de oración personal. Para nosotras es muy importante hacer contacto con nuestros propios sentimientos y los sentimientos de Jesús.

Por eso, cada día pasamos una hora en silencio, dialogando con el Señor lo que pasa en nuestra vida cotidiana, lo que nos preocupa, lo que nos alegra… Muchas practicamos también la oración contemplativa, que es sencillamente estar frente a Dios, sintiendo su presencia. 

También tenemos momentos en la semana de oración en común y de compartir lo que para cada una está siendo importante.

Todos los religiosos y religiosas nos comprometemos a seguir a Jesús con toda nuestra vida. Esto hace que intentemos vivir tres votos:

Pobreza: renunciar a acumular, compartiendo solidariamente

Castidad: abrirnos a amar a todos y todas, ubicándonos como hermanas y amigas.  

Obediencia: estar dispuestas a responder a lo que se necesite de nosotras

En realidad, toda la vida es un proceso de ir creciendo y aprendiendo. Pero lo que llamamos la “formación inicial”, abarca tres etapas:

Candidata: Entre uno y dos años de vivir en una comunidad con otras religiosas, aprendiendo “desde dentro” cómo es esta vida.

Novicia: Dos años de formación intensiva, profundizando en nuestra espiritualidad y misión. En este momento, nuestro noviciado internacional está en Chile. Al final de esta etapa se hacen los primeros votos.

Profesa de votos temporales: Seis años, en los que vives como una religiosa más, trabajando en la misión y teniendo también algunas etapas de estudio. Mientras, vas confirmando si esta vida es en la que puedes dar lo mejor de ti.

Después de estos seis años, tenemos otra etapa de formación intensiva, con hermanas de diferentes países, llamada probación.  Al final de ésta, hacemos los votos perpetuos y somos ya profesas.

En el lenguaje común se usan indistintamente las dos palabras, pero en realidad, “monjas” son las que viven en monasterios de clausura, dedicadas a la vida contemplativa.

Nosotras somos religiosas.

Vivimos en pequeñas comunidades de alrededor de 4 hermanas, aunque puede haber algunas casas con más o menos personas.

Nos organizamos para que la casa funcione (limpiar, hacer la comida…) y aunque cada una tiene sus propias responsabilidades, tratamos de buscar espacios de convivencia y de compartir lo que vivimos y lo que es importante para cada una. Programamos espacios de reunión y también de oración comunitaria.

Tenemos básicamente tres tipos de trabajo: los colegios, los programas de educación popular y el trabajo en parroquias.

En estas grandes áreas trabajamos principalmente con líderes comunitarios, jóvenes, mujeres, niños y niñas, en temas como el cuidado ambiental, economía solidaria, educación para la paz, medicina natural, etc.

Claro que esto abarca una gran diversidad de actividades: acompañamiento, cursos o talleres, retiros, capacitaciones, clases, etc.

A veces, este trabajo se hace en equipo con otras rscj. Muchas otras veces, más bien formamos equipo con laicos, organizaciones, etc.