EXPERIENCIA COLECTIVA - PROYECTO JÓVENES

Rosa María Navarro, Dulce Ureña y Marco Ponce

El diagnóstico participativo realizado en el 2016 nos hizo conscientes de los múltiples retos que los adolescentes y jóvenes afrontan en la actualidad, en particular tenemos datos concretos de varias problemáticas que aquejan a la población juvenil en esta zona, como desintegración familiar, deserción escolar, adicciones, pandillerismo, embarazo precoz, desempleo, suicidio, etc.

Por ello, el proyecto que estamos desarrollando tiene como objetivo: "Favorecer un espacio de cuidado y prevención psicosocial, con adolescentes y jóvenes de la zona Oblatos, orientado a explorar y fortalecer la identidad, sentido de pertenencia y habilidades sociales, que lleve a reconocer alternativas a los desafíos de la vida diaria a los que se enfrentan".

En este proyecto trabajamos haciendo equipo, Rosa María, coordinadora del Programa de Salud Psicosocial, junto con Marco, prestador de Servicio Social, y Dulce, quien realizó sus Prácticas Profesionales con nosotros. Desde inicios del presente año, nos dispusimos a diseñar e implementar este proyecto, reconociendo en los y las jóvenes mucho potencial para aportar en la comunidad y comprometerse para un mejor futuro a nivel personal y colectivo.

En las palabras de Dulce podemos tener un acercamiento a dicha experiencia:

“La experiencia de realizar las prácticas profesionales ha sido gratificante y de múltiples aprendizajes, sobre todo el trabajo frente a grupos y la experiencia de conocer y convivir con las personas de la comunidad. (…) Todavía no hemos concluido el proyecto pero, hasta ahora, rescato dos tipos de aprendizajes, algunos que tiene que ver con asuntos más operativos como armar el proyecto, organizar y convocar a las actividades, y otros los más significativos, que tienen que ver con conocer más de cerca las realidades a las que se enfrentan los jóvenes; charlar con ellas y ellos, conocer qué cosas les interesa y por qué, qué cosas les preocupan y qué esperan del futuro…  Esta experiencia me ha permitido conocer y dimensionar las problemáticas y el estado de vulnerabilidad que viven los adolescentes y jóvenes en general, y reflexionar sobre cómo los problemas y las vidas de las personas jóvenes suelen trivializarse, mientras que para ellos, la vida está jugada ahí. (…) Me quedan las ganas de seguir apostando por la transformación de la realidad desde la situación concreta de las y los jóvenes.”

Tanto en Dulce como en Marco, hemos visto y experimentado que el Servicio Social y las Prácticas Profesionales pueden ser un medio para que la realidad nos eduque y también a nosotros nos transforme, o más bien, nos transformamos con ella.

Ambos expresan la motivación por la cual se integraron al CEO para colaborar en el proyecto con población adolescente juvenil:

“Mi interés en hacer el servicio social en CEO nace por la inquietud de conocer cómo un organismo no gubernamental realiza proyectos, la planeación, la implementación, el trabajo de campo y el impacto que tienen los proyectos en la población a la que se dirigen las actividades, pero mi interés creció cuando me compartieron los resultados del diagnóstico y la planeación de un nuevo proyecto.” Marco

“Llegué aquí por la inquietud de realizar prácticas profesionales en un proyecto que me implicara y que no fuera solamente la de cumplir con el trámite.” Dulce

Por todo esto aumenta nuestro agradecimiento, porque los desafíos son muchos y los aprendizajes abundantes.  Así continúa expresándolo el testimonio de Marco:

“El trabajo de campo con los jóvenes, tanto lo realizado en el grupo parroquial como las charlas informales en el Parque de los ‘Vochos’, han sido de mucha satisfacción y crecimiento profesional, porque me han permitido acercarme un poco a sus intereses, inquietudes, a su personalidad en desarrollo y a su percepción de la realidad. El trabajo con jóvenes no ha sido fácil, hemos tenido un proceso lento pero constante, a lo largo de la experiencia nos hemos encontrado con momentos no agradables pero eso nos dio pie a no perder el rumbo del proyecto y readaptar nuestras actividades”.

Los retos se nos presentan como oportunidad y desde ahí, si nos permitimos verlo así, la esperanza tiene posibilidad de construirse en el día a día, por lo que seguimos apostando para caminar junto con los adolescentes y jóvenes de la Comunidad.