"Aunque no sea más que un vaso de agua"

Reflexión de Darío Molla, sj

“Aunque no sea más que un vaso de agua fresca”, “una habitación pequeña” … La generosidad no se mide por el tamaño o el volumen de aquello que se da, sino por la grandeza del corazón que lo da. Es un mensaje constante de Jesús en el evangelio. Si fuese de otro modo, solo podrían ser generosos los ricos, mientras que la vida nos demuestra día a día que son los pobres los más generosos, no en cantidad, pero sí en desprendimiento. Seguramente porque son mucho más capaces de valorar lo que significa la carencia de alimentos, de techo, de afecto.