“ABRAZANDO Y CUIDANDO NUESTRA COMUNIDAD”

Misión Educativa Verano 2022.

Durante el verano, las organizaciones de Educación Popular en distintos lugares de la Provincia de México, desde hace varios años llevan a cabo las Misiones Educativas. Este verano 2022, fue especial pues nuevamente se volvió a realizar de manera presencial.

La Misión Educativa es un espacio de encuentro y aprendizaje aprovechando las vacaciones escolares de niñas, niños y adolescentes, en donde se busca desarrollar habilidades, promover valores y reforzar el sentido comunitario. Junto con el equipo que organiza la actividad, participan jóvenes voluntarios, tanto locales como provenientes de otras ciudades del país e incluso voluntariado internacional. Cada año según el lugar se lleva una temática como hilo conductor. Queremos compartir la experiencia de Ana Sofía Márquez Valencia, voluntaria que colaboró en el Proyecto Apostólico de León, en donde el lema fue: “Abrazando y Cuidando Nuestra Comunidad”.

“Me he dado cuenta de que podemos aprender y crecer como personas a través de cualquier experiencia, sólo tenemos que verla y analizarla desde la perspectiva correcta. Durante unos talleres de preparación para voluntariado que tomé hace un par de años, mis compañeros y yo aprendimos que hacer un voluntariado no sólo se trata de lo que das, sino de lo que recibes, y en esta ocasión pude poner a prueba esto como nunca antes.

Lo más emocionante de todo es que no sólo aprendes sobre los demás, sino sobre ti mismo. Aprendí cosas sobre mí misma y sobre cómo me proyecto ante el mundo. Descubrí otra realidad completamente diferente a la mía, a pesar de que es una realidad que existe dentro de mi país, dentro de mi estado. Aprendí que hay niños que están viviendo realidades que no les tocaba vivir todavía.

Durante esta experiencia me enriquecí de todas las personas que me rodearon: de la familia que me acogió y que me abrió las puertas de su hogar, de las religiosas y las personas organizadoras que nos orientaron durante el voluntariado, de los demás voluntarios y voluntarias, y claro está, de los niños y niñas con los que tuve la suerte de convivir durante la misión educativa.

Ahora más que nunca me doy cuenta de que la vida es una escuela, y de que nunca dejaré de aprender y de maravillarme de toda la diversidad que existe, siempre y cuando esté dispuesta a abrir los ojos y verla.”

 

 

English

“I’ve come to realize that we can learn and grow as people through any experience, we just need to see it and analyze it from the right perspective. During a volunteering preparation workshop that I took a couple of years ago, my peers and I learned that volunteering isn’t only about what you give, but about what you receive, and this time I was able to test this like never before.

The most exciting part of it all is that I didn’t only learn things about others, but about myself. I learned things about myself and about the way I show myself to the world. I discovered another whole different reality, even though it’s a reality that occurs in the same country where I live, in the same state even. I learned that there are children living realities that they shouldn’t be living yet.

During this experience I was able to learn from everyone around me: from the family that took me in and that opened their home to me, from the religious and the organizers that guided us during the volunteer work, from the other volunteers, and obviously, from the children that I was lucky enough to meet during the educational mission.

Now more than ever I realize that life itself is a school, and that I will never stop learning and becoming marveled from all the existing diversity, as long as I’m willing to open up my heart and see it.”