Oración de Pentecostés con Magdalena Sofía Barat

Comisiones de comunicación región Filipina

AMBIENTAR la capilla/salón/espacio para este día:

Imagen de Magdalena Sofía Barat, una vela, cruz, la Palabra, flores, y otros elementos/signos apropiados para tu comunidad o grupo.

Momento Inicial:

En presencia de Dios, nos reunimos para celebrar la vida en el Espíritu de nuestra hermana mayor, Magdalena Sofía.

Escuchamos el canto: El camino - Cecilia R. Borrell, rscj. Disco Sin Fronteras.  Link: https://www.youtube.com/watch?v=nF4YARzZYnQ

Damos gracias al Señor de la vida, que nos convoca en Cor Unum a celebrar la vida y el legado de Magdalena Sofía, mujer del fuego. Aquella niña frágil, que nació en una noche de incendio, iba a ser una de las personas destinadas a reconstruir lo que el fuego destruía con otro fuego mucho más intenso: el amor del Corazón de Cristo.

Momento de orar con Sofía y el Evangelio:

Invitamos a todas/todos a contemplar a Sofía, a reconocer en su persona el deseo de anunciar a Jesús, su generosidad y disponibilidad total a la acción del Espíritu cultivada por la oración ... .mujer sencilla y cercana, abierta y lúcida, tierna y compasiva….    (Damos unos minutos para este momento, si ayuda se puede poner música instrumental). 

Lectura del Evangelio: Juan 20,19-23

Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Recibid el Espíritu Santo.

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en su casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: "Paz a vosotros." Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: "Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envió yo." Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengan, les quedan retenidos."

Compartir: 

Sabemos que el único deseo de Sofía era seguir el impulso del Espíritu Santo, obedecerlo en todo. Con espíritu contemplativo, Magdalena Sofía vivió enteramente entregada a todos aquellos con quienes establecía un contacto, por ocasional que fuera.

Hoy como ayer estamos con las puertas cerradas, con miedo tal vez…  ¿A qué somos llamadas/llamados desde nuestros lugares? ¿A qué soy invitada/o? ¿Qué le pedimos hoy al Espíritu Santo?

Compartimos brevemente estas preguntas a la luz de Sofía y el Evangelio.

Poner ante el Espíritu Santo nuestras Intenciones:

Pongamos ante el Señor los clamores de nuestros pueblos, las necesidades y angustias; los gozos y esperanzas.

Después de cada petición decimos:  “Espíritu que condujiste a Magdalena Sofía, escuchanos”

(Espontáneamente se realizan las peticiones).

Moción y gesto:

Como en los orígenes, Sofía sabe esperar la hora de Dios, nos ponemos en manos del Espíritu para que conduzca a nuestra sociedad y al mundo por sus caminos.

 Juntas/Juntos, en expresión de ser un solo cuerpo, consensuamos una frase:  “Por el Espíritu somos enviadas/os  a…..”

Canto final: (a elección de la comunidad o grupo en oración)