El día que nació la Sociedad

En la liturgia oriental, la historia de la presentación en el templo nos recuerda que María, a través de toda su vida, estuvo consagrada a Cristo, y que esta consagración radicaba en su fe y en su contemplación. En la Sociedad del Sagrado Corazón, es la fiesta “de los comienzos”, puesto que ese día Magdalena Sofía Barat hizo su primera consagración el 21 de noviembre de 1800.

Cuando llegó el día, el pequeño grupo estaba en la capilla del ático mucho antes de que la mañana llegara a través de las ventanas de la buhardilla. Las velas del altar iluminaban una imagen de la Virgen Madre vestida con un traje de color llama y una capa oscura, su cara junta a la cabeza rizada de su Hijo. En una de las paredes había una imagen del Sagrado Corazón... El Padre Varin ofició la misa, y en la Comunión cada una de las postulantes hizo en voz alta su acto de consagración cuando la Hostia Sagrada fue puesta ante ella.

Contaba Magdalena Sofía: “Una comida sencilla nos reunió con mi hermano y los Padres Varin y Roger; nos parecía celebrar uno de aquellos ágapes de los primeros cristianos. Reinaba entre nosotros una franca alegría, impregnada de devoción. Un incidente peligroso vino a asustarnos. Habíamos dejado junto al altar una vela encendida símbolo de acción de gracias. El mantel del altar se prendió fuego, y poco faltó para que ardiera toda la habitación. Fue pura providencia que una señora amiga entrara en la capilla y se diera cuenta. Apresuradamente acudimos y se pudo extinguir a tiempo...” 

Fue un símbolo de lo que había de ser la nueva Sociedad, ya que su fundadora ”nacía del fuego” por segunda vez y estaba destinada a incendiar el mundo en los ardores de Su Corazón”