Testigos en la frontera

Reyna González, rscj

En la frontera de Texas estamos realizando el proyecto "Testigos de la frontera". Ayer fue un día intenso: una misa en la basílica muy inspiradora y visitar el muro en la frontera. Es impresionante ver ropas y cosas tiradas, huellas de la gente que cruza y ver también cómo van poniendo cada vez más obstáculos para que no pasen. Hace poco añadieron un alambre eléctrico. Últimamente, la "border patrol" (o la migra), han colocado supuestos lugares de descanso, para que después de tanto caminar, la gente vea al cruzar la frontera un lugar para sentarse. Se trata literalmente de una trampa, porque tiene sensores que, al activarse, alertan a la policía para que vengan y los detengan. 

Hicimos una oración tocando el muro y rezamos el viacrucis. También es muy conmovedor ver a tantas personas que realmente se compromete y están solidarias en acciones por los más vulnerables. 

Es una experiencia muy fuerte estar en este lugar, que representa la inhumanidad e injusticia que trunca  la vida de personas, familias y pueblos. Nuestra presencia busca expresar solidaridad, pero también despertar la conciencia en más personas, para que conozcan personalmente la realidad de la migración.