Por los senderos de la Educación Popular en CUANALÁ, Puebla

Iniciar un proyecto en un lugar donde nunca ha estado presente la Sociedad del Sagrado Corazón tienes sus implicaciones y retos. El pasado domingo 18 de agosto realizamos la “Feria Comunitaria” en Cuanala, Mpio. Juan C. Bonilla donde el equipo de Iyolosiwa Puebla vivimos desde hace aproximadamente un año.

Cuanalá, hemos ido aprendiendo, es un pueblo de muchas tradiciones religiosas que tienen su valor pero que también tienen evidentes límites.  El pueblo se rige por fiscales y mayordomías y el sacerdote está en gran parte bajo su autoridad. Evidentemente que hemos realizado un análisis del contexto más allá de lo estrictamente religioso. Que un pueblo lo acepte a uno como parte de este no es tarea fácil ni resultado inmediato. Los círculos de mujeres que se han ido formando nos ha posibilitado contar con referencias e ir haciendo amistad con ellas, ir conociendo sus vidas, sus alegrías y sinsabores; sin embargo, el círculo más difícil de congregar establemente ha sido precisamente el de Cuanalá. Significativa fue la convivencia familiar que se tuvo con ellos y a la que hubo una nutrida asistencia.

Decidimos dar un paso más allá y lanzar una actividad a nivel del pueblo y poco a poco surgió la idea de la Feria Comunitaria.  Procedimos a pedir el salón multiusos de la parroquia que es administrado por el primer fiscal, que se prestó gratuitamente, gracias a la amistad del anterior párroco y hoy encargado de las misiones para promover comunidades eclesiales de base en la diócesis.  El salón es grande unos 30 metros de largo por 13 de ancho. 

Imaginar el evento, trazar objetivos nos permitió ir tejiendo una red de referentes muy diversos: la Ibero Puebla y su departamento de difusión cultural que apoyaron con taller de grabado de camisetas, elaboración de desinfectante natural y basura cero, ritmos latinos y una obra de teatro “historias de mujeres, nuestras historias”; el Complejo Cultural de Cholula que generosamente ejecutaron bailables de distintas regiones del país con gracia y profesionalismo; la Mtra Alma con una interesante e innovadora visión de la educación quien nos dio valiosas sugerencias; Oscar G. filósofo y admirador de las acrobacias de un joven  en un semáforo a quien no pudimos localizar para que fuera parte de las atracciones, y especialista en pensamiento crítico; las CEB Nacional con Tere y  Claudia quienes nos ayudaron con talleres de autoestima al que acudió un simpático grupo de adolescentes que participaron a lo largo del día todo así como el taller de cómo ser instrumentos de paz y el de semillas; Martha con la compra de libros y los juegos de mesa, pinturas y caballetes; algunas CEB de Puebla y el grupo organizado de jóvenes, tres de ellos acudieron como voluntarios para echar un mano; productores locales y del estado, por la línea de la salud una masajista del pueblo vecino de San Lucas y Ade, especialista en medicina alternativa, quiropráctico con especialidades diversas, sobador y por supuesto jabones artesanales, tinturas, y muchas cosas más. Manuel e Ina, él mexicano y ella belga, que viven en un lugar maravilloso no muy distante de Cuanalá y bastante cerca del volcán, ambos maestros quienes construyeron su casa de barro y tienen un proyecto educativo muy interesante.  El deleite de los niños y niñas que asisten a su escuelita es leer en la casita ubicada en un frondoso árbol.  Cuentacuentos para niños y para adultos los últimos de la tarde con una clara visión de género.  Contactos de las personas que ambientan el salón, las que hacen la limpieza, Fabian que nos prestó el sonido, Arturo Z. que nos facilitó otro sonido más y una computadora portátil. Muy importante la parte de información a los pueblos vecinos y por supuesto a Cuanalá: la radio comunitaria de Sta. María Zacatepec que además nos contactó con una cantante que interpreta variados cantos mexicanos en lenguas autoctonas, los volantes que se repartieron ampliamente y los programas que se pegaron en los pequeños locales de comercio (abundan, pudimos cubrir solo una parte de ellos) y el del perifoneo que anunció el programa durante 15 días. Tampoco podían faltar los sabrosos antojitos a cargo de mujeres de Cholula y de Sta. Bárbara.

No faltó quien nos dijera que la gente no asistiría, que era un pueblo apático, que otros lo habían intentado…pero nada nos iba a alejar de nuestro objetivo:  Visibilizar a Iyolosiwa como instancia de educación popular y ver por dónde y cómo resonaba el pueblo.  Esta técnica se llama Educación de resonancia comunitaria y hemos visto conveniente seguir implementándola a través de otros eventos.

El ansiado día llegó, ya desde la noche anterior dejamos ambientado el salón y distribuidos los “rincones” de lectura, de juegos de mesa, espacio para los talleres, instalado el estrado para los bailables ¡todo listo! Y a esperar a los convocados. Y fueron llegando papás con sus hijos chicos, adolescentes y jóvenes por su cuenta y como iba a faltar el entusiasmo de los de la tercera edad que hubo quien llego en silla de ruedas. Unos permanecieron todo el día, otros estuvieron un rato, pero la feria fue un gran paso.  Personas del pueblo nos fueron a dar la gracias “nunca se había hecho algo así” venimos a darles las gracias y a decirles que continúen, que lo hagan con frecuencia, que esto educa al pueblo”; el movimiento popular que apenas conocemos ha pedido hablar con nosotras.  Intenso trabajo, agradecimiento por una tarea cumplida.

El siguiente paso es planear junto con diversos “actores” del pueblo la siguiente Feria que por lo pronto pensamos será en relación con el medio ambiente que fue la opción señalada por las personas que entregaron hoja de evaluación.  Ya les iremos compartiendo.

EQUIPO DE IYOLOSIWA PUEBLA

Socorro Martínez M.              Graciela Cervantes       Laura Mejía           Reyna Romero