Nuestra apuesta para hoy

Hoy, en una época diferente a la que vivió Sofía, también tenemos una realidad conflictiva y compleja, que aparentemente, nos lleva a pensar que la muerte está por encima de la vida. Sin embargo, reconocemos que hay muchos signos que nos hacen ver que la vida se despliega y, que como la semilla que cae en tierra y muere, crecerá y dará mucho fruto (Jn 12,24). Al educar, queremos colaborar a la construcción de un mundo más humano. Para ello apostamos por: 

  • Crear relaciones de paz y concordia frente a la violencia.  
  • Crecer en el aprecio de la sencillez y la belleza de la vida en un mundo complicado y de apariencia artificial.  
  • Favorecer el consumo responsable frente a un mundo de competencia y consumismo insaciable.  
  • Crecer en solidaridad, justicia y compasión, ante el individualismo y la indiferencia.  
  • Tener una postura política comprometida y activa frente a la mala distribución de los bienes.  
  • Promover una educación que humanice ante una cultura deshumanizante acelerada por la tecnologización.  
  • Formar a la apertura, tolerancia y aceptación de la diversidad en medio de una sociedad intolerante y excluyente.  
  • Educar en interioridad, y criticidad en un mundo donde prevalece la superficialidad, el ruido y la indefinición.
  • Potenciar una conciencia ecológica comprometida con el cuidado de la creación frente al el deterioro de la naturaleza.