La voz que hay que escuchar

Adriana Carlos

Hace tiempo que entre los adultos ha surgido el interés por hablar de los niños y las situaciones que viven, principalmente aquellas que tienen que ver con realidades  vulnerables, en las que los derechos de los niños son algo que sólo aparece en los libros de texto. Lo que hemos vivido en la Ludoteca Tejiendo la Esperanza, en León Guanajuato,  ha sido una experiencia totalmente distinta; hemos sido testigos de lo que un grupo de niños y adolescentes es capaz de hacer, levantando la voz para hablar de su realidad,  compartiendo sus necesidades y vulnerabilidades, invitándonos a luchar junto a ellos por sus derechos,  a través forma más divertida y creativa: el teatro.

A partir del mes de febrero,  iniciamos en la ludoteca el montaje de una obra de teatro, la cual deseábamos fuese un proceso de formación integral para los niños interesados; el primer paso fue elegir la base de nuestro argumento, y entre varias historias con mensajes distintos ellos eligieron un cuento llamado “El Globero”, que tiene el mensaje de no a la discriminación y al bullying . A partir del cuento, los niños elaboraron el guión; con sus palabras comenzaron a darle vida a cada personaje, asignándoles personalidades, imaginando qué dirían y cómo reaccionarían bajo cada situación, y lo que fueron plasmando no fue otra cosa más que lo que viven día a día en su entorno escolar, familiar, o social, así como lo que les gustaría vivir. Entre el trabajo de mesa y posteriormente los ensayos de la obra, fuimos recibiendo invitaciones para presentarnos en distintos espacios: la Universidad IBERO de León fue nuestro debut, el parque Metropolitano, la Feria del Libro de León, y claro, no podía faltar nuestra colonia, así que aprovechando el festejo del día del niño, el pasado 28 de abril nuestros pequeños grandes actores vivieron el reto más grande, presentar a sus familiares y amigos su forma de ver y lidiar con una situación tan normalizada en su entorno como lo es el bullying y la discriminación, y aun con nervios, valientemente asumieron y sacaron adelante esta presentación con la consigna que ha sido nuestra bandera desde el inicio del proyecto ¡DIVERTIRNOS!

Las enseñanzas que este grupo de niños y adolescentes nos brindan a los adultos que colaboramos en la Ludoteca son muchas,  una de ellas es que, si queremos trabajar por los derechos y la dignidad de los niños, son ellos quienes nos pueden marcar el camino, ¡ellos tienen voz!  y a su manera siempre están buscando decirnos lo que piensan, sienten y viven, y el darnos la oportunidad de escucharlos con los oídos de nuestro propio niño(a) interior es un regalo que vale la pena hacernos.