¿Cómo se me revela el rostro de Dios hoy?

Concepción Mateos Brito, rscj

Comenzaré por compartir cuáles son hoy en día mis espacios de servicio a la provincia y apostólicos. Como todas saben, mi rol actual es ser la promotora vocacional de la provincia, una tarea osada, retadora y, en mi caso, apasionada.

¿Cómo lo hago?, en primer lugar, con apoyo del equipo de Vocaciones y Formación, (Luty y Ana Morales); teniendo una planeación seria, a tres años; con la participación y compromiso de muchas RSCJ que están colaborando en dar a conocer la Sociedad y/o acompañando jóvenes en sus búsquedas; finalmente, haciendo un trabajo en vinculación con otras congregaciones religiosas, como jesuitas y lasallistas. Aquí descubro un rostro de Dios encarnado en la vulnerabilidad juvenil; es increíble escuchar a jóvenes con la certeza del Dios presente en sus vidas, con la claridad de haber experimentado su amor, aunque no sepan cómo responderle, con un profundo sentido de entrega a l@s demás, pero sin alcanzar a ver el cambio que esperan.  Confío y creo en la pertinencia de la vida religiosa hoy, sé que es respuesta para algunas jóvenes inquietas. Sólo es necesario, que nos conozcan, acompañarlas, confiar, ser pacientes y perseverantes.

Por otro lado tengo la fortuna de trabajar con jóvenes en la colonia Nuevo León, con talleres de formación en un programa de preparatoria virtual, para aquellos que han sido excluidos, por diversos motivos, del sistema formal. También acompaño a una CVX (comunidad de vida cristiana) de hombres y mujeres de entre 22 y 28 años de edad que van iniciándose en la práctica del discernimiento comunitario. Estos grupos son una constatación de la gran necesidad de espiritualidad que habita a la juventud, sin importar su origen ni condición social, son lugares recíprocos, en los que aprendo compartiendo con ellas y ellos; son lugares teológicos, en los que Dios se me sigue revelando una y otra vez, siempre tocando mi corazón.